Escena VII
JARDINES
(Erika, Alma y Gerardo entran y se instalan en la bardita de la
última vez. Gerardo lleva su hoja en la mano).
ERIKA.- ¡Nunca me hubiera imaginado eso de un profesor!ALMA.- (A punto de llorar) Lo peor del caso es que está guapo.
GERARDO.- (Interviniendo en la conversación) Yo no diría eso.
ALMA.- ¿Cómo que no?
GERARDO.- Bueno, es que a mí no me parece guapo, aunque ya saben que tengo gustos muy extraños. (En ese momento pasa un chico de ojos rasgados, y Gerardo baja la cabeza). Hablando de mis gustos extraños…
ALMA.- Aún así sigo pensando que es un desperdicio.
ERIKA.- (Revisando su cuaderno) Yo opino que lo único malo es que nos dejo mucha tarea.
GERARDO.- (Asomándose al cuaderno de Erika) Véanlo por el lado positivo; al menos vamos a saber para que sirve el Rizopus Planctarium III.
ALMA.- ¿Y se supone que es un animal, o una planta?
GERARDO.- Esa es una buena pregunta. Habrá que empezar por ahí.
ERIKA.- (Dirigiéndose a Gerardo) ¿Y qué se supone que estabas haciendo en clase?
GERARDO.- Un crucigrama.
ALMA.- ¿Y qué tiene que ver vida con pena?
GERARDO.- ¡Otra buena pregunta!
ALMA.- ¿Vamos a la biblioteca a investigar de una vez lo de Biología?
ERIKA.- ¡Ay, luego!
ALMA.- Luego yo no voy a tener ganas.
ERIKA.- Ay, ¿pero ahorita? ¿No puede ser al rato?
ALMA.- Luego así decimos y tenemos que andar yendo la noche anterior a investigar.
ERIKA.- Te prometo que ahora no pasará eso.
ALMA.- Eso espero.
GERARDO.- Y si pasa por lo menos no romperemos la costumbre.
ALMA.- Ni lo digas.
GERARDO.- O sea, sí pero ¿cómo? (Se ríe). Bueno, cambiando de tema, se me olvidó decirles que encontré el hechizo para evitar el asco.
ERIKA.- ¿En serio?
GERARDO.- Sí, era… (Se queda pensando).
ALMA.- ¿Era qué?
GERARDO.- No recuerdo si ineschara o exeschara.
ERIKA.- ¿Y cómo lo sabes?
GERARDO.- Lo probé en mí mismo a la hora de comer arroz con leche, y mira que logré comer más de un litro.
ERIKA.- ¿CÓMO QUE LO PROBASTE EN TI?
GERARDO.- Este… bueno, es… solo…
ALMA.- ¿Inventaste el hechizo?
GERARDO.- Pues sí.
ERIKA.- ¡Ay Gerardo!
ALMA.- No lo regañes. Por lo menos ahora sabemos como calmar a Carolina y a Julieta.
GERARDO.- El problema es que ya no recuerdo como era exactamente.
ALMA.- Pues vuelve a probar.
ERIKA.- No. Ni se te ocurra hacerlo.
ALMA.- ¿Por qué no?
ERIKA.- Porque puede salir muy mal.
ALMA.- Pero si no lo intentamos nunca sabremos que pasa.
GERARDO.- Erika tiene razón. Puede ser muy peligroso.
(Los tres se quedan callados durante un momento).
ALMA.- Erika.
ERIKA.- ¿Qué?
ALMA.- Me caes mal.