15 de diciembre de 2011

El tótem, el centro de poder Act 2 - II

A punto de terminar el año, es tiempo si descubrir lo que Erika y Gerardo escucharon tiene realmente alguna relevancia. Disfruten ;D



Escena II
BIBLIOTECA (2º NIVEL)
(Es el jueves de la siguiente semana por la tarde. Alma se encuentra en una mesa haciendo su tarea de Biología. Parece muy agobiada mientras toma notas de un libro y tacha algunas partes).
ALMA.- (Claramente desesperada) ¡Esto es imposible! ¡Nunca voy a terminar!
(Erika aparece subiendo las escaleras desde el piso inferior. Mira cada una de las mesas, y al localizar a Alma se dirige hacia ella).
ERIKA.- (Tomando asiento) ¿Y Gerardo?
ALMA.- Arriba, buscando otro libro.
ERIKA.- (Con sorpresa) ¿Otro?
ALMA.- (Mientras tacha otra frase) Sí, creo que quiere leerse la biblioteca entera antes de que termine el año. Algo raro en él.
ERIKA.- ¡Muy raro!
(Erika saca sus cosas y se pone a hacer el mismo trabajo que Alma. Después de un buen rato aparece Gerardo bajando las escaleras. Parece molesto, aun más que Alma. Se sienta en una silla libre junto a Alma).
GERARDO.- (Sin dirigirse a nadie en especial) Bueno, ¡ya está!
ERIKA.- ¿Ya está qué?
GERARDO.- Ya revisé todos los libros sobre Adivinación de la biblioteca, y ninguno contiene una profecía que encaje con lo que ha pasado. Es más, sobre la EMP no hay ninguna profecía.
ALMA.- (Confundida) ¿Profecía? ¿De qué hablas?
GERARDO.- ¿Cómo? ¿No te ha contado Eri?
ALMA.- ¿Contarme qué?
GERARDO.- (Dirigiéndose a Erika) ¿No le has contado?
ERIKA.- No. ¿Para qué? Si querías que lo supiera se lo hubieras dicho tú.
GERARDO.- No se lo he podido contar porque he estado ocupado buscando. Contaba con que tú se lo dijeras.
ALMA.- ¿Decirme qué?
ERIKA.- Algo sin importancia.
GERARDO.- Es de mucha importancia. (Dirigiéndose hacia Alma) Lo que pasa es que oímos al director y a la profesora Esperanza de Biología, discutir por una profecía que habla sobre Edward.
ERIKA.- No estamos seguros de que hable sobre él. Además, las profecías no son más que mentiras. Nadie puede saber lo que pasará, excepto Dios.
GERARDO.- (Con terquedad) Las profecías son reales. Dios mismo les da el poder a algunos.
ERIKA.- Puede ser. Pero en ese caso, ¿qué te hace pensar que alguien formuló una profecía sobre Eduardo?
GERARDO.- (Empezando a enojarse) ¿Qué no oíste a Esperanza? ¡Tú misma lo dijiste! Esperanza parecía asustada de Edward.
ERIKA.- Sí, pero ya escuchaste al director.
ALMA.- (Interrumpiendo) Tengo una duda.
GERARDO.- (Agresivamente) ¿Cuál?
ALMA.- (Hacia Gerardo) Tranquilo. La pregunta es para ti. ¿Desde cuándo lo llamas Edward?
(Momento de silencio).
GERARDO.- (Con la furia disipada) ¿Edward? ¿Le dije Edward?
ALMA.- Aja.
GERARDO.- No lo sé, me lo habrá pegado Lucy.
ERIKA.- Mejor hay que terminar lo de Biología.
(Ambas chicas vuelven a su trabajo, pero Gerardo se queda pensativo).
ALMA.- ¿Qué te pasa?
GERARDO.- Estoy pensando en el acervo nuevo.
ERIKA.- ¿Cuál?
GERARDO.- El que tienen allá abajo. ¡Ya saben! El que apenas están clasificando.
ALMA.- ¿Ese qué?
GERARDO.- Tal vez en alguno de esos libros encuentre la profecía.
ERIKA.- Olvídalo Gerardo. Sabes muy bien que ese material está prohibido. Mejor ponte a hacer lo de Biología.
GERARDO.- (Tomando sus cosas y con una sonrisa algo forzada) Mejor me voy a la cama.
ERIKA.- (Sorprendida) ¿Ya acabaste la tarea?
GERARDO.- No, ni siquiera la empecé.
ERIKA.- ¡Gerardo!
GERARDO.- Ya te dije que estuve haciendo cosas más importantes.
ERIKA.- ¿Buscar una profecía? ¿A eso le llamas importante?
GERARDO.- È così!
ERIKA.- (Tratando de conservar la calma) ¿Te has puesto a pensar que tal vez Esperanza inventó eso?
GERARDO.- ¿A qué te refieres?
ERIKA.- A que a ella le hubiera gustado suplir a la Maestra en Ciencias, y solo busca un pretexto para que corran a Eduardo.
GERARDO.- (Claramente molesto) No es ningún invento, y te lo voy a demostrar. (Se da la vuelta y se va).
ERIKA.- (Al aire) Solo va a perder el tiempo.

1 de diciembre de 2011

El tótem, el centro de poder Act 2 - I

Hola a todos. Espero estén listos para la época decembrina. Yo aquí finalmente les presento el nuevo acto de Escuela Mágica Preparatoria. Es nuevo acto porque los personajes principales ya están presentados, y es tiempo de que la historia se ponga un poco más interesante. Quienes hayan leído Albus Potter y el Espejo Maldito sabrán de lo que les estoy hablando. Mientras tanto, disfruten.



ACTO II
Escena I
PASILLO DE LA ESCUELA.
(Gerardo y Erika se encuentran en él. Es viernes por la tarde, por lo que no hay mucha gente en la escuela, y la que hay se encuentra en su dormitorio).
ERIKA.- ¡Qué bueno que por fin es viernes!
GERARDO.- Sí, es bueno.
ERIKA.- (Con cautela) ¿Sigues enojado?
GERARDO.- (Encogiéndose de hombros) No lo sé.
ERIKA.- (Con las manos en la cintura) ¿Cómo que no sabes?
GERARDO.- Es que hasta cierto punto me resulta indiferente. Después de todo solo es un profesor suplente, y después de Arturo y Emmanuel fuimos los que mejor trabajo presentamos. Aunque eso de ponernos un tres…
ERIKA.- Bueno, pero como tú dices: fuimos de los mejores. La mayoría sacó cero o uno, excepto Arturo y Emmanuel que sacaron cinco.
GERARDO.- (Imitando) “Espero que este grupo demuestre mejor desempeño. No sé como es que todos los profesores hablan maravillas de ustedes si no pueden hacer una tarea decente”.
ERIKA.- Bueno, pudo haber estado peor.
GERARDO.- Si tú lo dices… (Cambiando de tema) Por cierto ¿por qué no fuiste a tu casa este fin de semana?
ERIKA.- Mis padres iban a salir este fin de semana de la ciudad, y yo preferí quedarme.
GERARDO.- Yo hubiera preferido salir de la ciudad que quedarme en la escuela.
ERIKA.- ¿Y por qué no fuiste a casa?
GERARDO.- (Sorprendido) ¿Cómo esperabas que fuera a…? ¡Ah, es cierto! Tú no estabas a la hora del desayuno.
ERIKA.- ¿Qué pasó en el desayuno?
GERARDO.- Recibí un vociferador.
ERIKA.- (Atónita) ¿Un vociferador?
GERARDO.- È così. Así es. De mis padres. Me dieron a entender que no quieren verme hasta que mejore mis notas, o al menos eso fue lo que le entendí a mi padre.
ERIKA.- ¡No puedo creerlo!
GERARDO.- Yo tampoco, pero en fin.
ERIKA.- (Señalando el extremo del pasillo) ¿Quiénes son?
GERARDO.- No lo sé, pero… (Ve su reloj). Demons!
ERIKA.- ¿Qué pasa?
GERARDO.- Son las siete y cuarto.
ERIKA.- ¿Y…?
GERARDO.- Hace quince minutos inició la cena.
ERIKA.- (Alarmada) ¡Es cierto! Ningún alumno puede estar en los pisos superiores a las horas de comida a menos de que esté acompañado por un profesor.
GERARDO.- ¡Exacto! Lo cual quiere decir que esos dos son profesores, conserjes o prefectos.
ERIKA.- (Desesperada) ¿Qué hacemos?
GERARDO.- No lo sé… Espera, tengo la solución.
ERIKA.- ¿Cuál?
GERARDO.- Dame la mano.
(Ambos se toman de la mano y Gerardo saca su varita).
GERARDO.- (Agitando la varita) Invisibilis.
(Ambos desaparecen por completo, y justo en ese momento entran en escena dos personas por el lado izquierdo. Una de ellas es el director de la escuela, y la otra es Esperanza, una maestra de Biología que no es del agrado de muchos. Ambos se detienen exactamente enfrente de donde se encuentran Erika y Gerardo).
DIRECTOR.- (Volteándose hacia Esperanza) Ya te lo dije, no creo que tus sospechas tengan fundamento.
ESPERANZA.- (Indignada) ¡Claro que tienen fundamentos! La profecía dice claramente que…
DIRECTOR.- Sabes que no creo en profecías Esperanza…
ESPERANZA.- Entonces, ¿cómo explica lo que pasó? ¿Cómo explica que Patricia enfermara de pronto y que súbitamente hayamos encontrado un reemplazo?
DIRECTOR.- Lo llamo suerte, y muy buena. No sé que hubiéramos hecho si no encontráramos a Eduardo.
ESPERANZA.- La profecía dice…
DIRECTOR.- (Sin perder el tono educado) ¡Ya basta Esperanza! Quiero llegar a la cena pronto, antes de que se enfríe todo.
(Ambos salen por el lado derecho. El pasillo queda aparentemente vacío).
GERARDO.- ¿Se refería a la Maestra en Ciencias?
ERIKA.- Creo que sí. Su suplente se llama Eduardo, ¿no?
GERARDO.- Sí. ¿De qué profecía estarían hablando?
ERIKA.- No lo sé. No conozco ninguna.
GERARDO.- Yo tampoco. O por lo menos ninguna que se amolde a las circunstancias de las que hablaban.
ERIKA.- Pues la profesora Esperanza parecía asustada.
GERARDO.- ¡Asustada por un suplente! ¿Por qué será?
ERIKA.- No lo sé. Lo único que sé en este momento es que me gustaría volver a ser visible.
GERARDO.- ¿Visible? ¿De qué hablas?
ERIKA.- (Gritando) ¿CÓMO QUE DE QUÉ HABLO?
GERARDO.- ¡Oh, sí! Por supuesto. Visibilis.
(Ambos vuelven a aparecer, solo que en blanco y negro).
ERIKA.- ¿Qué se supone que significa esto Gerardo?
GERARDO.- Bueno, ¿qué no es obvio?
ERIKA.- (Enojada) No, no lo es.
GERARDO.- ¡Pero si es tan sencillo!
ERIKA.- Entonces explícamelo.
GERARDO.- Pues esto quiere decir que tenemos que ir a la biblioteca a buscar un libro en el que haya un hechizo que nos permita recuperar nuestro color.