15 de enero de 2012

El tótem, el centro de poder Act 2 - IV


¡Hola a todos! Espero que les esté yendo bastante bien en este año que va empezando. Es quince, y toca una nueva escena de esta historia. Espero les guste. Creo que en esta escena se develan muchas cosas.

Escena IV
BIBLIOTECA (5º NIVEL)
(Ha pasado una semana desde el altercado. Es casi de noche, y Gerardo se encuentra sentado solo en una mesa. Tiene un libro allí, pero por lo visto no tienen intención de usarlo).
GERARDO.- (Con la mirada perdida) Erika tiene razón, soy un idiota. La verdad no sé que hago aquí, si ni siquiera puedo hacer la tarea. Bueno, aunque por otra parte no sé de que me va a servir, si de todas formas no voy a participar. Y aunque lo fuera a hacer, todavía me queda el fin de semana. Tal vez solo intento despejarme. Esperaba arreglar las cosas con Erika ese mismo día, mas no hice nada. ¡Pero mi corazón no se puede equivocar siempre! ¿O sí? No sé que pensar. (Toma el libro de la mesa). “Historia de la Escuela Mágica Preparatoria”. Espero que me ayude con el trabajo para Celada. (Se queda viendo atentamente el libro).
(Dos personas aparecen por la escalera. Son Erika y Alma, quienes miran a Gerardo y cuchichean entre sí).
ALMA.- Ya ve.
ERIKA.- Pero no sé que decirle.
ALMA.- (Un poco enojada) Llevas toda la semana así Erika. A este paso nunca van a hacer las paces.
ERIKA.- Okey, ya voy. Solo espero que no nos volvamos a pelear.
(Erika camina hacia Gerardo seguida de Alma. Gerardo no se da cuenta de su presencia hasta que ya están muy cerca).
ERIKA.- ¡Hola!
GERARDO.- ¡Hola!
ALMA.- (Tomando asiento) ¿Qué haces?
GERARDO.- La tarea de historia.
ERIKA.- (Interrumpiendo) Gerardo, siento lo de la semana pasada.
GERARDO.- No te preocupes, sé que no era tu intención herirme. Y yo también lo siento, por comportarme como un idiota. Así que supongo que estamos a mano.
(Erika sonríe y se sienta frente a Gerardo).
ERIKA.- ¿Y encontraste algo sobre la profecía?
GERARDO.- (Abriendo el libro al azar y sin ver) No. Empiezo a creer que tenías razón al decir que todo fue un invento de Esperanza. Además, aunque fuera cierto, ¿qué es lo peor que puede pasar?
ALMA.- (Leyendo) “El mundo quedará bajo el poder del mal”.
ERIKA.- (Asustada) ¿De qué hablas?
ALMA.- (Señalando el libro) Solo leía.
GERARDO.- (Mientras lee) ¿Pero qué es esto?
ERIKA.- No tengo idea, pero si buscas lo de la tarea de Historia está por la página…
GERARDO.- (Lanza un chillido de emoción). ¡No puedo creerlo!
ALMA.- ¿Qué?
GERARDO.- (Emocionadísimo) ¡Es la profecía!
ERIKA.- (Sorprendida) ¿Qué?
GERARDO.- Sí, oigan. (Se pone a leer) “El regreso de los nibelungos. Si bien los nibelungos son provenientes de Europa, estos volverán a alzarse aquí, en la Escuela Mágica Preparatoria; esto de acuerdo con una antigua profecía. Según ésta, en el momento de su creación la EMP conjuró poderosas fuerzas mágicas que los nibelungos detestan y prometieron destruir. Para este propósito, las fuerzas de los nibelungos llegaran a la Escuela de forma inesperada, de improviso. Lentamente buscaran la forma de acabar con la energía mágica de la EMP, y una vez que ésta esté extinta, el mundo quedará bajo el poder del mal. Solo hay una forma de detener esta amenaza: “Un poder proveniente de Sentidos Opuestos”. (Extrañado) ¿Sentidos Opuestos?
ALMA.- ¡Eso es… terrorífico!
ERIKA.- (Sin dejarse impresionar) No entiendo su relación con Eduardo.
GERARDO.- (Repitiendo) “¡De una forma inesperada!” ¡Eso fue lo que dijo Esperanza! Por eso estaba tan preocupada.
ERIKA.- (Pensativa) Puede ser. ¡Ojala hubiera alguna forma de descubrirlo!
GERARDO.- Tal vez… si pudiéramos seducirlo.
ERIKA.- (Confusa) ¿Seducirlo?
GERARDO.- Sí, por como lo he visto actuar en las clases es la clase de persona que te da lo que quieras si te dejas hacer lo que él quiera.
ALMA.- ¿Pues cómo actúa en las clases?
GERARDO.- ¿Qué no has visto como se le queda viendo a Eric, David y a tu príncipe verde?
ERIKA.- Bueno, aunque así fuera, ¿cómo se supone que nosotros vamos a seducirlo?
ALMA.- Pues es obvio. (Los otros dos voltean a verla). Eduardo es gay, así que Gerardo tiene que seducirlo.
(Momento de silencio).
GERARDO.- Are you crazy?
ALMA.- (Sonriendo) Un poco, pero es lo más lógico.
GERARDO.- ¡Por supuesto que no! (Voltea a ver a Erika). ¿Verdad que no?
(Erika no contesta enseguida. Parece pensar detenidamente).
ERIKA.- (Después de un rato) Creo que Alma tiene razón.
GERARDO.- (Totalmente atónito) ¿Cómo qué crees que tiene razón?
ERIKA.- Bueno, necesitamos descubrir la verdad para poder detenerlo a tiempo.
GERARDO.- ¡Pero Erika! Tú misma estás en contra de las relaciones homosexuales.
ERIKA.- Sí, lo sé, pero estamos hablando de seguridad mundial. Además, solo te estoy pidiendo que te asegures que te lleve a su dormitorio, no que hagas algo más.
ALMA.- ¿Para qué a su dormitorio?
ERIKA.- Porque ahí debe haber pruebas.
GERARDO.- Erika, si hago que me lleve a su dormitorio es obvio que va a haber algo más.
ERIKA.- No importa, después de todo nunca haces lo que te digo. (Gerardo luce ofendido). Hay que empezar a planear todo.
ALMA.- Mañana Eduardo estará en el gato bailarín.
GERARDO.- ¿Cómo lo sabes?
ALMA.- Oí que Lucy se los decía a sus amigas en el baño. Estaba planteándose si emborrachar a Eduardo sería una buena idea para obligarlo a hacer lo que ella quisiera.
ERIKA.- Bueno, entonces Gerardo tiene que ir a ese antro mañana, bien arreglado, y convencer a Eduardo para que lo lleve a su casa.
GERARDO.- ¿Y cómo le hago?
ALMA.- Sigue el plan de Lucy.
ERIKA.- Sí, y así no tendrás que seducirlo ni nada por el estilo.
GERARDO.- (Como si estuviera ausente) ¡Es una locura!
(Momento de silencio).
ALMA.- (En voz baja) ¿En serio se le queda viendo a Lechuga?

1 de enero de 2012

El tótem, el centro de poder Act 2 - III

Nuevo año acaba de empezar. En este año quiero terminar muchos de mis proyectos de escritor, y con base en eso, lo primero será acabar de publicar esta historia. ¿Y qué les parece si continuamos este año, para poder acabar con esta primera parte de Escuela Mágica Preparatoria?


Escena III
JARDINES
(Alma y Erika se encuentran en la barda de la última vez. Ambas lucen preocupadas).
ALMA.- ¿Qué le irá a hacer?
ERIKA.- No lo sé.
ALMA.- Ojala no le haga nada.
ERIKA.- Pues si le hace algo se lo tienen bien merecido. Debió de haber hecho la tarea
ALMA.- Tú también has faltado con tares.
ERIKA.- Sí, pero nunca se me ocurriría no llevarle una tarea a un profesor como Eduardo. Mira que si hubiera sido con el de Mate o Canella, pasa.
ALMA.- Bueno, pero de todas formas no hubiera sacado más de uno.
ERIKA.- Nosotras sacamos cinco. Además, no solo fue la tarea. Dime, ¿a quién se le ocurre dormirse a mitad de clase? ¡Hasta se puso a roncar!
ALMA.- Bueno, acepto que eso no fue muy prudente, pero… (Se queda callada un momento, y luego señala hacia un extremo). Mira, ahí viene.
(Gerardo entra por donde señala Alma. Tiene grandes ojeras y no para de bostezar. Se acerca a las chicas).
ALMA.- ¿Qué pasó?
GERARDO.- Solo me regañó.
ERIKA.- ¿Qué te dijo exactamente?
GERARDO.- Me dijo que tenía que preocuparme más por mis deberes sino quería terminar como un don nadie. Me dijo que no entendía como era posible que no hubiera hecho nada si era evidente que había estado toda la noche en vela. Luego me dijo que si tenía algún problema podía confiar en él, y… (Gerardo se queda viendo atentamente su mano derecha).
ERIKA.- ¿Y qué, qué más te dijo?
GERARDO.- (Con la vista todavía en su mano) Pues me dijo que ya me podía retirar, porque llegó Sara.
ALMA.- ¿Y por qué miras así tu mano?
GERARDO.- (Moviendo la cabeza como si intentara despejarse) No, por nada. (Bosteza) Creo que el sueño me provoca alucinaciones.
ALMA.- ¿Y por qué tienes tanto sueño?
ERIKA.- Sí, ¿eh? Si ayer te fuiste a dormir temprano.
GERARDO.- No me fui a dormir.
ALMA.- ¿Entonces?
GERARDO.- Estuve revisando el acervo nuevo.
ERIKA.- (Gritando) ¿QUE HICISTE QUÉ?
GERARDO.- (Reprendiéndola) Baja la voz, ¿quieres? No tengo ganas de que la escuela entera lo sepa.
ERIKA.- Te había dicho que lo olvidaras.
GERARDO.- (Mirándola fijamente) Sí, lo sé. Y de haber sabido que no iba a encontrar nada te hubiera hecho caso.
ERIKA.- ¿Sabes cuál es tu problema?
GERARDO.- (En tono retador) ¿Cuál?
ERIKA.- (Realmente enojada) ¡Qué nunca escuchas a nadie! ¡Todo lo que te entra por un oído te sale por el otro!
GERARDO.- (También enojado) Pues siento no haberla escuchado su majestad, pero la voz de mi corazón me parece más importante.
ERIKA.- ¿Ah, sí? Pues si te dieras cuenta de hacia donde te lleva tu corazón, tal vez lo pensarías un poco.
GERARDO.- ¿A qué te refieres?
ERIKA.- (Recuperando un poco la calma) A que tu corazón solo te hace sufrir. Probablemente sea masoquista.
GERARDO.- (Un poco confundido) ¿Masoquista?
ERIKA.- Sí. Ayer te pudiste haber metido en un buen problema.
GERARDO.- Pero no lo hice, eso es lo importante.
ERIKA.- Yo no estaría tan segura. La tarea de Biología ya es un problema, y parece que tu corazón es el que te lleva a realizar tantos hechizos sin control, los cuales en la mayor parte de los caso no tienes ni idea de cómo revertirlos. Y eso sin contar tus problemas amorosos. Solo a un idiota se le ocurriría fijarse en…
ALMA.- (Interrumpiendo) ¡Ya basta!
GERARDO.- (Realmente herido. Una lágrima se asoma por uno de sus ojos). ¡Tienes razón! Soy un idiota, por eso y por muchísimas cosas más. Lo mejor será que me vaya de aquí.
ERIKA.- (Molesta por ser malinterpretada) Yo no quise decir eso.
GERARDO.- (A punto de llorar) Lo sé, pero hasta que no te demuestre que puedo hacer lo correcto escuchando a mi corazón… (Toma sus cosas). Adiós. (Se va).
ALMA.- (Un poco agresiva) ¿Era eso lo que querías?
ERIKA.- No. (Se queda callada un momento). Ya haremos las paces más al rato.